Leyendas vivas: Matt Le Tissier

Nombre completo: Matthew Paul Le Tissier

Apodo: ‘Le God’, ‘Mr. Le’

Fecha Nac: 14-10-1968

Lugar Nac: Saint Peter Port, Guernsey (Inglaterra)

Posición: Mediapunta principalmente. También podía ocupar la demarcación de segundo delantero, incluso la de delantero centro, al igual que se desenvolvía bien en el medio del campo. Eso sí, siempre mirando hacia delante.

Internacional: 8 - 0 goles (Inglaterra)

Trayectoria: Southampton (1986-2002)

Palmarés: -

Sinceramente, podría haberme hartado de recopilar información para hablaros de la maravillosa historia de este gran jugador. Pero no, ya otros compañeros lo hicieron antes -y mucho mejor-, así que simplemente me limitaré a contaros qué significa Matt Le Tissier para mí.

Hace unos 13 o 14 años apróximadamente, yo empezaba a ver mis primeros partidos de la Premier League. Me encantaban los Cantona, Le Saux, Rush y me empezaba a enamorar un chaval llamado Robbie Fowler. También, aquel Blackburn Rovers que le disputaba los campeonatos al Manchester de Ferguson me caía excesivamente bien. Pero, sin duda alguna, prefería nuestra Liga, con los Romario, Stoichkov, Hugo Sánchez, Zamorano y compañía. Es ahí cuando, de repente, descubrí a un espigado número siete que jugaba en un club modesto, el Southampton. Un futbolista que, cuando lo vi por primera vez, no parecía destacar sobre los demás. Qué equivocado estaba…

‘Le God’, como lo llaman en ‘The Dell’, era un tipo especial, dentro y fuera de la cancha. Dentro de ella, conseguía goles imposibles, tenía un disparo letal con ambas piernas, un regate poderosísimo y la portería rival entre ceja y ceja. Sus extraños movimientos parecían vislumbrar al típico ariete torpe y lento, pero la realidad es que con el balón en los pies era un genio. Era espontáneo, de la situación más difícil te creaba una jugada de campeonato. Cuando nadie se lo esperaba, igual pegaba un zurriagazo desde 40 metros, directo a la escuadra de la meta contraria, que regateaba a todos sus adversarios para matar al portero con una definición sutil. Y esa, aparte de su letal disparo, era su característica que más me atraía. Esas fintas, ese regate, que podía parecer lento y “demasiado sencillo”, pero que era el más eficaz de todos. Esa forma de dejar atrás a los contrincantes, como diciendo “cómo sea, pero por cojones que me voy de ti” me volvía loco. Era increíble este jugador, aparecía en los momentos importantes, era un líder en el campo y todo un ídolo para la afición de los ‘Saints’.

Fuera de la cancha, su historia fue peculiar y distinta, al igual que su figura dentro del campo. Siendo uno de los mejores jugadores ingleses de aquella época (para mí el mejor), sólo disputó 8 partidos con la Selección Nacional. Todos los técnicos que iban pasando por el cargo (Keegan, Eriksson, Venables) de seleccionador parecían prometer que contarían con él, pero al final todos apelaban a excusas estúpidas para volver a dejarlo fuera de las citas importantes. Y es que, Le Tissier no era un triunfador, no era el típico chaval que se convierte en crack en su equipo de toda la vida para después fichar por un grande de Inglaterra o Europa. De hecho, Matthew rechazó muchísimas ofertas de importantes escuadras del viejo continente (Milan, Chelsea, Lazio,…). No quería, su corazón estaba en Southampton, la oscura ciudad inglesa donde varios carteles dan la bienvenida con el famoso lema de “Welcome to Southampton, you’re entering the country from Le God”. Y allí se retiró, en el año 2002, con más de 500 partidos y 200 goles a sus espaldas; más de 200 tantos increíbles, anotados por el mismo jugador. Además, el bueno de Matt había conseguido algunas marcas espectaculares, como es el hecho de que lanzara 50 penaltis a lo largo de toda su carrera y sólo errara uno, sólo uno, en todos sus años como jugador.

Puede que Le Tissier no fuera de los mejores de la historia. Incluso, puede que si ahora mismo afirmara que, en mi opinión, ‘Mr. Lee’ ha sido el mejor futbolista de la historia de Inglaterra, ustedes me tacharan de loco. Lo que sí puedo afirmar con toda rotunidad es que, pese a quien le pese, Matthew Paul Le Tissier era un jugador especial, distinto a los demás. Nunca se le comparó con nadie y nunca se le comparará a nadie con él, simplemente, porque no hay nada que se le parezca. Es una anomalía de la naturaleza, es una pieza clave para completar un álbum de cromos llamado “historia del fútbol”.

Deléitense…

DoKiÈh - 11.05.08

Traición

Mucha gente no entiende qué puede significar el Barça para alguien de Costa Rica, Singapur o La Coruña. Del mismo modo, tampoco comprenden qué puede importarle el River Plate a un aficionado de Sevilla o de Estambúl, o el Inter a uno de Oviedo o Estocolmo. Y, en parte, tiene su punto de lógica el que piensen eso. A ellos les impusieron unos colores de pequeños, le colocaron una camiseta y nunca se preguntaron por qué tenían que defender esos colores. No sólo eso, sino que no aceptan a los que no hicieron lo mismo.

Y, en este país, hay millones de aficionados al club ‘culé’. Millones de personas que se ven identificadas con ese escudo y que sufren en días como hoy.

¿Por qué?

Muchos, como yo, aseguran que un tal holandés que triunfó en los ‘70 tiene mucho que ver en eso. Un espigado número ‘14′ que le dio al fútbol el toque necesario que le faltaba para dejar de ser un espectáculo de masas y convertirse en una obra de arte. Y que, además, es el principal responsable de lo que es el Fútbol Club Barcelona hoy en día. Fue el que estableció un sistema, una forma de pensar, unos valores vitales y un juego particular que trascendieron y se integraron en la esencia de la entidad azulgrana, para transformarla para siempre.

Desde entonces, el Barça ha sido el mismo. Los que más se acercaron a ese estilo de juego triunfaron, los que más se alejaron salieron por la puerta de atrás entre pañuelos y abucheos. Eso es lo que provoca que tantas personas de fuera de Catalunya sean hinchas de este equipo. Ese estilo, esa forma de hacer las cosas, esa forma de ver la vida. Ese pensamiento de “ganamos o perdemos, pero hacemos las cosas bien, jugamos bien”. Esa capacidad para levantarse de los golpes, dar la cara y tirar hacia delante cómo sea. Eso es lo que nos hace a muchos vernos implicados con estos colores.

Y anoche, lo que se vio en el verde fue la antítesis total a estos valores vitales. Exceptuando a dos o tres jugadores (algunos piensan que ni eso), sólo se vio pasotismo, debilidad, desprecio a la camiseta, cobardía, torpeza, ignorancia, agorafobia, insuficiencia, humillación y, en resumen, traición. Es por eso por lo que, por una vez, estoy de acuerdo con la prensa deportiva catalana y opino lo mismo que ellos: la mayoría de los integrantes del plantel no deben seguir ni un día más. Porque, ya no se trata de victorias o derrotas, se trata de lo que hablábamos antes: la forma de hacer las cosas. Lo de ayer no fue una simple derrota, no fue solamente hacer el ridículo ante el eterno rival. Fue un escupitajo al escudo de la gente que les da de comer y que ayuda cada día a que ellos se hagan más ricos de lo que son. Ya no se trata del presidente corrupto que intenta convertir a nuestro equipo del alma en un partido político, ni del director técnico ignorante y lameculos, ni siquiera del entrenador desquiciado y sin salida. Esta vez es distinto, esta vez todo tiene que ver con lo que pasó en el césped.

Una absoluta vergüenza.

Un desprecio total al que te dio todo. Es igualarse al cobarde que es tu compañero (que cobra cinco veces más que tú) y que está en su casa viéndolo por la tele porque no quiso ser humillado, o al que está en el gimnasio sonriendo. En definitiva, hacer el paripé, escaparse, en vez de dar la cara y demostrar quiénes son.

Después de esto, ya da igual cuántos se queden o cuántos se vayan. Ya no importa quién vendrá o qué beneficio se sacará de la venta de este o el otro. El daño está hecho. Lo de ayer fue insuperable. Lo de ayer me recuerda a una frase muy famosa del gran Bill Shankly, que le dijo a su jugador Tom Smith, cuando éste le aseguraba que estaba lesionado:

“Quítate el vendaje…….¿Ves esta rodilla? Esa no es tu rodilla, es la rodilla del Liverpool”

DoKiÈh - 08.05.08

La boca del ‘Lobo’

Hoy volvemos con una de las secciones de nuestro blog que más nos gustan -si no la que más-, la de las hinchadas. Y volvemos fuerte. Os presentamos a la que algunos consideran la afición más fiel del mundo. No es otra que la de Gimnasia y Esgrima de La Plata, el club más antiguo de Argentina.

120 años de historia contemplan al ‘Basurero’. Una historia particular que ‘la 22′ se encarga de continuar allá por donde va. Un equipo que nunca ha conseguido ningún título nacional o internacional, pero que su gente no para de alentar, ganen o pierdan. Un club que, al igual que el Torino en Italia, el Atleti en España, o el Atlas mexicano, se le tiene como uno de los más desafortunados del mundo y del que, dentro de poco, hablaremos en profundidad.

Mientras tanto, les dejamos algunos vídeos que demuestran que esa mala suerte no es tan cierta como la pintan. Contar con una hinchada así es un privilegio que pocos poseen.

Algunos necesitan títulos para fortalecer el amor por unos colores. Algunos insultan y desprecian a quien les ha dado todo. Otros, en cambio, defienden lo suyo, gritan y cantan, aguantan los malos momentos y llevan su bandera a todos lados.

Pase lo que pase…

PD1: Los dos prímeros vídeos corresponden a un encuentro que Gimnasia disputó en la cancha de Huracán. Ahí está el mejor ejemplo de lo que comentábamos antes. Así es como acompaña el ‘Lobo’ a los suyos a todas partes.

PD2: Pincharrata puto, en 11 días te vamos a matar. Esta vez sí. ¡¡VAMOS GIMNASIA!!

PD3: No hace falta que diga a quién dedico el post, él lo sabe de sobra.

DoKiÈh - 07.05.2008

Como sea, pero Campeón

A falta de tres jornadas, el Real Madrid se consagró como campeón de esta Liga en Pamplona, al vencer a Osasuna en un partido memorable, por 1-2. Al pitido final del árbitro le acompañaron los saltos, gritos, el júbilo y las posteriores celebraciones en la Cibeles. Un día después, llega el tiempo para la reflexión y las conclusiones.

La prensa alaba a los jugadores madridistas, los proclama como semidioses, hebria de éxito. Sí, esa misma prensa que criticó a Robinho por lo de su fiesta, a Higuaín por su “falta de gol” y que le hizo la vida imposible a Schuster. Mientras algunos, que conocíamos al ‘Pipita’ desde su época en River, considerábamos el fichaje del ex-’gallina’ como uno de los mejores del conjunto merengue en los últimos tiempos, ellos se dedicaron a menospreciarle. Pues bueno, no tenemos que esperar hasta dentro de seis años, no. Aquí están los resultados.

(Nota personal en medio del post porque me da la gana: cosas como esta son las que me hacen pensar cada día que la gente de la “futblogosfera” sabemos 15 veces más de fútbol internacional -y del que sea- que la mayoría de los periodistas de los medios españoles y europeos en general).

De todas formas, yo no he venido aquí a descalificar a la prensa -que ya se descalifica ella sola, por cierto-. He venido a contaros “mi verdad”, o mi punto de vista. Y, más allá de lo que acabamos de comentar, el Real Madrid ha sido el justo vencedor de este campeonato. Lo miren por donde lo miren. Si lo miran por los números, la diferencia es asombrosa: líder desde la segunda jornada, con una cantidad de puntos encomiable, un montón de goles a favor y su portero titular luchando por el Trofeo Zamora. Si lo miran por lo que se vio en el campo, si bien el cuadro de Bernd Schuster no ha practicado un juego que nos haga deleitarnos, ha sido, con diferencia, el más regular y, además, ha sido el único equipo de toda la tabla capaz de levantarse de todos los golpes recibidos. Por si fuera poco, también ha dado los puñetazos sobre la mesa necesarios y cuando tenía que darlos. Yo me quedo con cuatro momentos en especial: el 1-5 en Valencia, el 0-1 en el ‘clásico’ contra el Barça, la victoria en el derbi madrileño y el encuentro de anoche en el Reyno de Navarra. Un choque que define perfectamente lo que ha sido el Real Madrid de este año: con hambre, ambición y, como comentábamos antes, capaz de levantarse de los golpes inmediatamente. Además, con el marco perfecto, con una afición rival escandalizada (?), con la intensa lluvia y en uno de los estadios donde peor es recibido el equipo de la capital.

Y así es como los blancos se han llevado su segundo título liguero consecutivo. Para que vean como cambian las cosas. Si el Madrid ganara el año que viene la Champions, igualaría a esa segunda parte del ‘Dream Team’ que se coronó en París en el 2006. Y, mientras unos miran al palco con odio en sus ojos, otros adoran a aquel “líder” que hace no mucho insultaban por incumplir ciertas promesas.

En resumen, la mentira que da vueltas por ahí y que proclama al Barça perdedor antes que al Real ganador, no es más que eso, una absoluta mentira. Este es el fútbol, sobre todo, el de hoy en día. El fútbol que manda últimamente. El resultadismo.

Pues aquí lo tienen: los resultados.

DoKiÈh - 05.05.2008

PD: enhorabuena a todos nuestros visitantes madridistas y a todos mis amigos madridistas en general.

Nuestros cracks: Pablo Piatti

Nombre completo: Pablo Daniel Piatti

Apodo: Plumero, Chiquitín

Fecha Nac: 31-03-1989

Lugar Nac: La Carlota, Córdoba (Argentina)

Club actual: Estudiantes de la Plata

Posición: Mediapunta, segundo delantero

Internacional: Sólo categorías inferiores

Trayectoria: Estudiantes (2006-?)

Palmarés: Torneo Apertura (Estudiantes, 2006), Mundial sub-20 de Canadá (Argentina, 2007)

Puntuación doblevisera: 8/10

Volvemos a hablar de otro pibe de la magnífica generación de jóvenes argentinos que se propone asaltar Europa próximamente. Junto a los Zárate, Agüero, Fazzio y compañía, Pablo Piatti se consagró campeón del Mundial sub-20 en Canadá, el año pasado, justificando así lo que coméntabamos en la primera línea.

El cordobeño se ha convertido en una de las piezas claves de su equipo, Estudiantes, y la joven promesa que parecía ser cuando participó de forma crucial en el Apertura 2006, cuando el conjunto platense se adjudicó el título, ha pasado a ser una realidad en el fútbol argentino de hoy en día. ‘Plumerito’ Piatti es una de las razones por las que, este año, se le vuelve a otorgar la condición de favorito -uno de ellos- al ‘Pincha’. Y no es de extrañar, ya que lo que está haciendo este joven de 19 años por el país sudamericano es digno de admirar. Corre, finta, gambetea como nadie, anota goles imposibles y tiene una visión de juego espectacular. Todo esto ha llevado a algunos a definirlo como la mezcla perfecta entre Agüero y Messi. Puede que sea excesivo, pero el ‘9′ rojiblanco posee cualidades especiales de ambos y, a su misma vez, es especial como él solo.

Pablito es uno de esos típicos jugadores que hacen creer que la cancha ha sido contruída especialmente para él. Un toque exquisito y una depurada técnica le avalan. Por ahora, se encuentra con su club peleándole el liderato a todo un grande de Argentina, como es River Plate. Curtiéndose en mil batallas, esperando el salto al viejo continente.

Y es que, cuando toca la pelota, el comentarista siempre dice lo mismo: “atención, se viene Piatti, se viene Piatti,…”

DoKiÈh - 02.05.2008

Un momento que puede valer un título

Corría el octavo minuto de la primera parte de la prórroga, cuando el finlandés Sami Hyypiä quiso emular a su compañero de equipo, John Arne Riise, y cometer una nueva cagada que ayudara al Liverpool a caer eliminado. Con el 1-1 en el marcador, y el Chelsea volcado sobre la portería de Pepe Reina, el central nórdico derribó a Michael Ballack dentro del área visitante, cometiendo uno de los penaltis más estúpidos del año.

Hasta el momento, los de Avram Grant se habían mostrado claramente superiores y, coloquialmente hablando, se habían pasado el esquema táctico de Benítez por la piedra. Solamente el gol de Fernando Torres (min. 64), tras una magnífica jugada de Benayoun, inquietó a los ‘blues’, que se vieron incapaces de volver a perforar la meta rival.

Pero llegó el pitido del árbitro que daba paso al tiempo extra, donde el Liverpool se volvió a perder en el verde y se vio superado por su adversario en todo momento. Los de Londres no lo dudaron: fueron a por el 2-1 nada más arrancar los 30 minutos suplementarios. Es ahí cuando llegó la jugada clave que citábamos anteriormente.

97 minutos llevábamos de encuentro. Ya no importaba el inútil planteamiento del técnico español, ni que hubiera sacado del tapete a Torres para meter a Babel, en vez de Crouch, y jugar sin ningún delantero centro nato. Tampoco suponía mucho el que Benítez se hubiera decantado por llevar el partido a donde, a pesar de saber que tiene más probabilidades de perder, siempre lo lleva en sus choques ante el Chelsea: hacia la batalla del medio campo. Sólo importaban dos hombres: Frank Lampard y Pepe Reina.

En un lado, uno de los mejores lanzadores de penas máximas del momento. En el otro, uno de los mejores -si no el mejor- parapenaltis del mundo. 11 metros, un recuerdo en la mente de Frank de su madre recién fallecida. En la de Pepe, en cambio, la memoria le lanzaba flashes de la semifinal del año pasado.

Lluvia.

Un pitido…

Gol.

DoKiÈh - 01.05.2008

PD: le dedico el artículo a mi amigo y compañero de derrotas de los ‘reds’, Piwy. Walk on :)

Dos caras, una moneda

Seguro que todos estais pensando que voy a hablar del partido de esta noche, entre el Manchester United y el Barcelona, que ha supuesto la eliminación del club catalán y el pase a la final de la Champions de los ingleses. Pues sí y no. Sinceramente, este tipo de encuentros a vida o muerte, de estos en los que acabas con el corazón en un puño, me suelen dejar tocado, y no quiero impregnaros de mi cabreo de turno, llenando este blog de insultos hacia el maricón de Cristiano Ronaldo y el vomitivo fracasado escocés. Para eso, prefiero que leais a otros compañeros que han sido capaces de tener la suficiente entereza como para publicar un artículo en condiciones.

Hoy me quiero centrar en dos hombres y en sus actuaciones en el verde de Old Trafford en la noche de hoy: Carlos Tévez y Cristiano Ronaldo.

Todo el mundo coincide en lo mismo: el ‘7′ portugués ha estado más que descafeinado en el choque ante el Barça. Sólo se le han podido ver un par de detalles, un taconazo inútil y algún que otro desborde. Zambrotta, aunque otros piensen lo contrario, se partió la cara durante los 90 minutos para llevar a cabo su objetivo de frenar al extremo luso, y en cierta medida lo consiguió. El carismático jugador volvió a desaparecer cuando su equipo más lo necesita, esto es, en los partidos clave, los que deciden todo y separan a los campeones de los perdedores. Eso sí, las miraditas, los gestos buscando la instantánea perfecta no faltaron. El de Madeira, al igual que en la ida, se volvió a perder entre tantos flashes y focos, entra tantos piropos desmedidos.

En el lado opuesto, tenemos al ‘apache’ Tévez. El argentino, simplemente, dio una lección de fútbol a todos los que le acompañaban en la cancha y a los espectadores en general. No sólo luchó como si se tratara de la más refinada mezcla entre Gattuso y Essien, sino que también se movió por todos lados, volvió loca a la defensa azulgrana y desahogó el juego de forma magistral cuando le hizo falta a su equipo (pa, pa, pa…). Por algunos momentos, parecía extraño ver al ex-’xeneize’ inmerso en la batalla del medio campo, peleando como el que más (sí, por encima de Carrick y Scholes), pero ya estamos acostumbrados a las maneras con las que nos suele sorprender el joven ariete.

Su calidad es digna de admiración y, junto a ese toque especial que sólo tienen algunos jugadores y que los distingue de los demás, Carlitos se ha convertido en uno de los fútbolistas que mejor caen allá por donde va. Y no es de extrañar. El internacional argentino, no sólo demuestra todo lo que lleva adentro (clase, definición, toque, entrega,…) en todos los partidos (incluso en los importantes, ejem…), sino que también es capaz de adaptarse a cualquier tipo de esquema o rol que se le asigne, como hemos podido comprobar en el día de hoy.

Cosas del fútbol, ni más ni menos. Algunos se hartan de meter goles durante toda una temporada, pero, misteriosamente, en los momentos clave no dan la talla, se vienen abajo. Otros, mientras tanto, meten unos cuantos menos (quizás igual o más importantes, véase: Tottenham 1-1 Manchester, Blackburn 1-1 Manchester, Lyon 1-1 Manchester), pero se llevan todo el cariño de la afición.

¿Por qué será?

No estoy seguro, pero creo que hay un sustantivo que tiene mucho que ver en eso.

Humildad.

DoKiÈh - 29.04.2008

PD: Como prometí, le dedico el artículo al fan número 1 de Tévez, mi amigo y compañero en Londres 1863, Carlos Andrade ;)

Se viene el ‘clásico’

Como muchos de ustedes sabrán, el ’superclásico’ argentino entre Boca y River se disputará el próximo domingo (15.30 hora de Argentina, 20.30 hora de España) en La Bombonera. Como es habitual, el ambiente se va calentando en los días previos, mientras la tensión aumenta a medida que se acerca el esperado choque. El del domingo, será un clásico diferente al de los pasados años. Los de Simeone ya han superado la pasada “crisis”, que les ha impedido la conquista de títulos en los últimos años, y se encuentran líderes junto a Estudiantes, mientras, los de Ischia parecen haber dejado atrás los buenos (?) momentos de la Libertadores y demás. De todas formas, ya sabemos todos que los momentos de forma en los que suelen llegar los dos equipos a ese tipo de partidos suelen ser intrascendentales (véase: River 2-0 Boca, año pasado).

Lo que nunca, nunca cambia, son las burlas que el día siguiente tiene que aguantar el conjunto perdedor. La hinchada ‘millonaria, especialmente, se caracteriza por sus famosas publicaciones de los llamados afiches, con los que suelen recordar a los ‘xeneizes’ lo que pasó horas atrás (ver fotos). Pero esta vez es algo distinto. Da la casualidad que los dos clubes más importante de Argentina, aparte de enfrentarse entre ellos dentro de cinco días, se encontraban en estas fechas con otro cuadro importante de la ciudad bonaerense: San Lorenzo de Almagro.

Este domingo, el ‘Cuervo’ pasó por encima de Boca, venciéndole por 1-0. Mañana, en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, el conjunto azulgrana se las verá con River, en el Nuevo Gasómetro. Para ser sinceros, aunque la escuadra de Almagro sea la tercera en discordia de la capital (lo siento Vélez), siempre intenta participar en todo lo que puede y mantiene una fuerte rivalidad con las hinchadas de los dos grandes del país. Sin ir más lejos, tras la victoria sobre los Palacio, Boselli (¿este tipo juega al fútbol?) y compañía, ellos son los que han dado el pistoletazo de salida a la “guerra de afiches” (ver la última foto del post) que, con estos tres importantes encuentros en tan poco tiempo, tendrá sus batallas más apasionadas en los próximos días. Y, como en todas las batallas, ha habido y habrá “heridos”. El primero, cómo no, ha sido el ‘pingüino’ Tristelme.

Nota importante: si quieres entender el afiche de la hinchada del ‘Ciclón’, tienes que ser argentino o vivir en Argentina. Si no, basta con ver el vídeo que pongo a continuación, antes de mirar la foto. Saludos.

DoKiÈh - 29.04.2008

Un barco y muchos capitanes: todos hundidos

Lo que le está sucediendo al Real Zaragoza esta temporada es de película. Tras la gran campaña que realizaron el año anterior, en la que se quedaron a las puertas de la Champions y cuajaron un excelente juego, la ciudad maña se mostraba ilusionada con el “nuevo proyecto”. Pero, tras la venta de Gabi Milito y la llegada de algunos jugadores de menor calibre, exceptuando a Oliveira, se demostró que tal proyecto no existía en el club blanquiazul.

La Liga arrancaba y empezaban los problemas. Las lesiones se amontonaban y apartaban del equipo a jugadores de la talla de Pablo Aimar, Carlos Diogo o Matuzalem. Aun así, el tándem Milito-Oliveira comenzaba a hacer goles, y eso era lo único que mantenía al conjunto maño en una posición más o menos cómoda. Pero la temporada avanzaba y el Zaragoza no parecía aspirar a nada más que la salvación en la presente campaña, sobre todo, tras la dolorosa eliminación en la Copa de la UEFA, ante el Aris de Salónica de Javito, Koke y compañía.

Es ahí cuando se avivaron los nervios y la desilusión se adueñó de la ciudad aragonesa. Victor Fernández no convencía y ya se empezaba a pedir su cabeza. Los resultados no llegaban y el técnico zaragozano parecía más preocupado por sus contínuas peleas con Andrés D’Alessandro que por llevar al conjunto a buen puerto. La plantilla estaba triste, decaída y nadie parecía dar la cara. Con Aimar y Matuzalem en la enfermería, y los Gabi, Zapater y Luccin inmersos en la mala racha, el cuadro de La Romareda necesitaba un líder, un jugador de carácter fuerte, que tuviera lo que hay que tener para echarse el equipo a las espaldas.

Pero no, el orgullo de la dirección técnica y la directiva estaba por encima de las necesidades del club, e incluso por encima de los deseos de los que les pagan: los socios, la afición. Llegada la hora de poder hacer cambios, los de arriba se dedicaron a traspasar jugadores en vez de reforzar el plantel. Después llegaron el fugaz Garitano y Javier Irureta, y ninguno de los dos supo reconducir al equipo. Todo lo contrario, fueron cosechando derrota tras derrota que, unidas al último toque de fatalidad impuesto por el último técnico, Manolo Villanova, terminaron por hundir al club en la parte baja de la tabla.

Y con estas estamos. Tras el empate de ayer en Montjuic, los aragoneses volvieron a caer a los puestos de descensos, y se juegan “la vida” en las últimas cuatro jornadas. Varios partidos cruciales les esperan, empezando por el del próximo sábado ante el Depor, con una Romareda que probablemente se llenará (gran afición la de este equipo, ayer lo volvió a demostrar) y siguiendo por la auténtica final que tendrán que disputar ante el Real Madrid.

Después, cuando ya haya acabado la Liga, podremos comenzar a evaluar los protagonistas. A los que pensaron que un nuevo proyecto no hacía falta y le pegaron un par de retoques a la plantilla que el año pasado había llevado al equipo al quinto puesto, creyendo que eso sería suficiente. A los que llegaron con el cartel de salvadores y se fueron con el de perdedores. A los que, jornada tras jornada, repasan la lista y buscan en ella un jugador de carácter, con hambre y entrega, con la personalidad suficiente para manejar al equipo y tirar del carro. O lo que es lo mismo: un líder.

Zapater, Milito, Aimar,… Ninguno de ellos.

El líder que necesitaban ya no está aquí. Está en Buenos Aires, Argentina.

DoKiÈh - 28.04.2008

Nota post-artículo: me parece lamentable la forma con la que algunos medios describieron el partido del Zaragoza ante el Espanyol de la tarde de ayer, diciendo que el penalti transformado por Ricardo Oliveira, que supuso el empate para los de Villanova a pocos minutos del final, fue inexistente. Pues sí, fue inexistente, pero si Iturralde no se hubiera inventado ese penalti, el gol que Óscar estaba anotando cuando el de negro “alucinaba” hubiera subido al marcador.

‘La Doce’

Aquí os dejo un video que he visto y me ha gustado mucho, y que se une a los otros videos de hinchadas argentinas que ya hemos subido a este blog.

Es otra historia, algo que en Europa no existe, otra forma de animar, y otra forma de vivir esta pasión llamada fútbol.

En esta ocasión os muestro a La Bombonera en plena acción…

Will Hunting - 28.04.2008