Un hombre feliz


raul_sergioAndaba yo por aquí en un lunes normal, esto es, el peor día de tu vida hasta dentro de una semana, sin ganas de pensar, escribir o cualquier cosa que se le parezca a una actividad ordinaria del ser humano. Aun así, pensamientos variopintos recorrían mi cabeza y luchaban por ser el más fuerte de todos para, como suele suceder, terminar en esta bitácora en forma de nota aleatoria y/o inmunda.

Fue entonces cuando, dándome una vuelta por la RBBE, me encontré con un magnífico artículo, como siempre, acompañado de un comentario de uno de sus seguidores, que con sus palabras convertía mis reflexiones en algo digno de ser leído.

Por ello, les pido perdón a los lectores por emular a Ibrahimovic y ausentarme en los momentos difíciles y paso a hacer el debido copypaste del citado comentario del Sr. Walterson, en el que se relata la historia más reciente de un tal madrileño en los campos del sureste español:

No pude ver al Madrit ayer, porque estaba ocupado en tareas de muy poca onvría, y que por supuesto no desvelaré. Pero esta mañana he visto EL GOL del Mito, de refilón en las noticias matutinas. Y he tenido un flashback.

Resulta que en mi colegio, en 8° de EGB, participábmosa en una liga de futbito. Y éramos más malos que la carne de pescuezo, dicho sea de paso. Así que visto que ganar no ibamos a ganar una mierda, nuestro profesor de gimnasia se lo tomaba como un ejercicio de integración que haría saltarle las lágrimas a la mismísima Bibiana Aido.

Porque resulta que en mi colegio había un chaval, de nombre Jacobo, que era paralítico cerebral, o alguna otra cosa chunga por el estilo. Tampoco mucho, que no es que fuera en silla de ruedas. Pero gastaba unas tremendas gafas de culo de botella, que le hacían parecerse mucho, muchísimo, a Chus Lampreave, y caminaba raro, con las rodillas para adentro, arrastrando los pies, y los bracicos doblados con las manos colgando y la cabeza balanceándose como los perros esos de juguete para poner en la bandeja de atrás del coche… Todo un poema, vamos.

La cosa está en que luego era un tipo simpático, y caía bien a todo el mundo. Así que Jacobo se hizo con un lugar en nuestros corazones, y eso no sólo le valió para que no le pegáramos mocos en la capucha (recuerden los más jóvenes que no había youtube, ni móviles en los que grabar mientras le hostiábamos, así que la humillación al débil era una cosa más sutil), sino que se hizo con un puesto en el equipo. Al chaval le hacía ilusión, así que salía sus cinco minutitos por partido y deambulaba a su antojo por el campo. Sin tocar balón, claro, que una cosa es cogerle cariño a un tarado, y otra ser gilipollas y pasarle la pelota. Y total tampoco nos metían muchos más siendo cuatro que cinco.

Pero un día andaba Jacobo igualmente de aquí para allá, a su bola, en lo que sería la frontal del área contraria, cuando por esos extraños azares del destino, nuestro equipo consiguió llevar el balón hasta allí. Por supuesto que el defensa contrario le quitó el balón a nuestro ariete, y lo despejó con contundencia… directo a la cara de Jacobo. Pero estaban los astros alineados, y el balonazo coincidió con el momento adecuado de su cabeceo, así que tras saltarle las gafas y tirarlo de bruces al suelo, porque inexplicablemente cayó hacia adelante, el esférico trazó una bella parábola que superó por alto al portero y se alojó con suavidad en la portería contraria. Recompuesto del hostión, Jacobo se colocó como pudo lo que quedaba de sus gafas y se puso a correr, o algo parecido, loco de contento, para celebrar el que seguramente sea el único gol que ha metido en su vida.

Pero a lo que iba. Que viendo hoy, así de refilón, a Raúl cayendo (o lanzándose en plancha si hemos de creer al As), al balón dándole en la cabeza y yendo a alojarse en la red, me he acordado del gol de Jacobo. Aunque Jacobo tenía menos chepa…

Acerca de Diego C.
Espontáneo profesional.

2 Responses to Un hombre feliz

  1. devo dice:

    Emocinoante Dokieh, lo he leido y me recordo a mis tiempo de escuela (como los extraño :() Y si, los lunes se complica para que las ideas broten…

    Un saludo

    Devo

    El Balón Europeo

    POST: “ ¿Donde quedó el orgullo por la cantera? ´´

  2. Jajaja, buenísimo!! No sé por que siempre me olvido de visitar más a menudo RBBE. Es un gran blog.

    Tremenda la historia. Yo tenía un compañero similar en el colegio, aunque no tanto como Jacobo, pero nunca lo poníamos a jugar al fútbol. Hoy es profesor de historia, si no me falla.

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