Minuto 81; gol de Agüero

Un año y setenta y cinco días.

El 11 de septiembre del 2005 se celebraba una nueva edición del “clásico” de Avellaneda. El escenario, cómo no, era la antigua Doble Visera.

Corría el minuto 36 de la segunda parte, cuando Sergio Lionel Agüero controló el balón en la mitad de la cancha. El resultado era de 3-0 a favor de Independiente, gracias a los tres goles que había anotado Nico Frutos. La hinchada de Racing, enojada con los suyos, ignoraba el partido y se divertía detrás de la meta que defendía su arquero.

El ‘Kun’ se deshace de un rival y comienza la carrera en busca del arco contrario. Sin impedimento alguno, se planta dentro del área. La eufórica afición del ‘Rojo’ acompaña sus quiebros al central contrincante a ritmo de “ole, ole”. Entre recortes, el 10 de los locales encuentra un hueco para poder armar el tiro. El estadio enmudece por apenas centésimas de segundo.

Agüero dispara.

Gol.

De lo que la hinchada de Independiente no era consciente en aquel instante era que ese sería uno de los últimos momentos mágicos que vivirían en su amada Doble Visera. Un año y algunos meses después, la mítica cancha de Avellaneda sería cerrada para siempre, para luego ser destruida y transformada en recuerdos que perdurarán por siempre en las mentes de los seguidores.

Unos llegan y otros se van.

Nosotros, la prolongación cibernética del histórico feudo que da nombre a este sitio, también nos tenemos que ir. Es hora de seguir evolucionando, mirando hacia adelante. El sueño que hemos vivido aquí durante algo más de un año se acaba, no da más de sí.

No nos queremos ir sin dar mil gracias a todos los que nos siguieron y nos apoyaron, a los que comentaban en cada post y a los que nos seguían “desde la sombra”. Sabemos que estáis ahí y os lo agradecemos mucho. A todos los que se sintieron atraídos por nuestra forma de contar lo que ocurre en el día a día de este maravilloso deporte, esta expresión sociocultural.

Mil gracias.

Viva el fútbol.